Los viñedos más altos del mundo

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A lo largo de los últimos años, en las provincias del Norte de la Argentina se ha vivido una suerte de carrera por encontrar el productor que logra dar vida a vinos en los viñedos más altos del mundo. 1000, 1500, 2000 e, incluso, 3000 metros de altura son terrenos que, más que vértigo, causan fascinación y desafío a los bodegueros argentinos.

 Es en Salta y Jujuy en donde se concentra la mayoría de la producción y, precisamente allí, las áridas tierras norteñas se ubican a miles de metros sobre el nivel del mar. Bodegas como Colomé, Tacuil, San Pedro de Yacochuya o Fernando Dupont han apostado a aquellas latitudes, obteniendo vinos dignos de admiración por su impronta, concentración y una singularidad que los hace absolutamente únicos.

Hay dos características distintivas en estas viñas: la alta insolación y una marcada amplitud térmica. El primero de los factores permite que las uvas maduren de una manera fenomenal, llegando incluso a afectar negativamente a variedades muy sensibles (especialmente las blancas). En este caso, muchos viñedos optan por el sistema de conducción a través de parral, donde se deja una suculenta capa de hojas que filtran los rayos solares que llegan a los racimos, colgados debajo de ellas.

El segundo factor, es la amplitud térmica que facilita la concentración de aromas, sabores y, fundamentalmente, color. La razón es sencilla: la planta realiza el proceso de fotosíntesis únicamente cuando existe luz solar; sin embargo, el consumo de nutrientes es constante, incluso durante la noche, momento en el que la fotosíntesis, obviamente, no puede producirse. Si durante las noches la temperatura baja notablemente, la vid entra en una especie de “descanso”, bajando la velocidad de su actividad y, por ende, consumiendo menos nutrientes, que se mantienen en los granos y, con el correr del ciclo vegetativo, se potencian hasta el infinito.

Como conclusión, resultan vinos muy concentrados, aromáticos (incluso con algunas notas a frutas cocidas, producto de la alta insolación), con mucho color y una tipicidad varietal que parece opacarse por un terroir definitivamente predominante.

En lo que se refiere a altitudes, la bodega Colomé, lleva las de ganar: tiene viñedos ubicados a 3111 metros de altitud en la localidad de ese nombre, unos 100 kilómetros al Norte de Cafayate (Salta). Algo por debajo, Bodega Tacuil se ubica a 2567 metros, con cepas de Malbec, Cabernet Sauvignon, Sauvignon Blanc y Torrontés. Por último, la Bodega DuPont, ubicada en la provincia de Jujuy, se ha convertido en la empresa vitivinícola más norteña del país, con viñedos de Malbec, Cabernet Sauvignon y Syrah localizados a 2500 de altura sobre el nivel del mar.

Mariano Braga- Revista Sommelier: Vinos & Más. Lima. Perú.

Sugerencias

-Ubicar a las provincias y localidades mencionadas en un mapa del país.

-Buscar información que permita diferenciar las variedades de vinos mencionadas.

-Explicar las ventajas comparativas de estos viñedos en grandes alturas.

-Definir los conceptos de “insolación” y “amplitud térmica”.

-Comprender la importancia de esta industria en la economía del país.