Dragado y canalización en la Cuenca del Salado
La cuenca del Salado abarca 17 millones de hectáreas, en una provincia como Buenos Aires con una superficie de 30 millones de hectáreas, unas 8 millones de hectáreas estuvieron afectadas por las lluvias y las sucesivas inundaciones que se produjeron en 1984, de ellas 5 millones de hectáreas aún permanecían bajo el agua. El artículo decía que se lograron recuperar 2 millones de hectáreas de los 5 millones que estaban bajo el agua desde las inundaciones de 1984.
Según dirigentes de la Sociedad Rural, en condiciones normales la región puede producir entre el 25 y el 30% de los granos y las carnes del país. Sin embargo, desde antes de la Revolución de Mayo, el río Salado ya era un problema. En 1808 Manuel Belgrano alertó sobre la necesidad de canalizar este río que nace en la Laguna de Mar Chiquita en Junín y recorre 1.000 kilómetros de una de las planicies más fértiles del mundo, para desembocar en la Bahía de San Borombón.
El nuevo impulso al Plan Maestro de la Cuenca del Salado está financiado con el Fondo Hídrico Nacional. Las obras son únicas en su tipo, ya que consisten en recuperar tierras para la producción. Y cada certificado se paga siempre que exista conformidad de los productores.
Las dragas absorben del lecho del río un 80% de agua y 20% de barro que luego se expulsa y deposita en lo que se llama el refulado. El ritmo para drenar el Salado es de un millón de metros cúbicos mensuales. Y ya hay 2.000 hectáreas de refulado: definitivamente el Salado recuperó profundidad. Visto desde el aire, sus bordes son casi perfectos.
Los expertos del INTA sugieren en la zona baja optar por el maíz, que toma 3 veces más agua que la soja y de esa forma colabora en la recuperación del suelo. Para esos productores la situación cambió por completo. En la más deprimida área de la Bahía de San Borombón, la hectárea ya cotiza entre US$ 1.000 y 2.000. Y en la más fértil región de Junín, entre US$ 4.500 y 5.500.
Sobre este río se cuentan cientos de leyendas. Los lugareños rescatan la de su primer puente; La Postrera. Lo iba a inaugurar Felicitas Guerrero el 29 de enero de 1872. Pero esta joven que ya era una viuda rica a los 26 años murió en la víspera asesinada por un pretendiente despechado. De La Postrera hoy queda el paso original como lugar histórico. Pero desde la altura se pueden observar una sucesión de diques que tenían un único objetivo: evitar las inundaciones.
Diario Clarin . Silvia Naishtat. 17.10.2005
Sugerencias:
- Definir la palabra “cuenca”
- Buscar información en Internet sobre “cuenca del Río Salado en Buenos Aires”.
- Marcar el recorrido del río en un mapa de Buenos Aires.
- Conocer las ventajas económicas de estos trabajos realizados en el año 2005.






