Las migraciones y las personas

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Podemos comenzar haciendo a los alumnos algunas preguntas básicas;

1.- ¿Cuántas veces han tenido que cambiar de lugar de residencia?

2.- ¿Los cambios fueron en la misma ciudad o desde y hacia otra localidad?

3.- ¿Qué edad tenían cuando se “mudaron”?

4.- ¿Qué extrañan del lugar anterior?

5.- ¿Qué les gusta del nuevo lugar?

Cierta vez una persona contaba que por razones de trabajo de su padre, durante su niñez y adolescencia, su familia se había trasladado ocho (8) veces hacia otras ciudades del interior del país y que cada nuevo cambio territorial significaba mucho más que ir de un lugar a otro. Refería que en un curso sobre “memoria auditiva” les pidieron, a los participantes, que recordaran aquellos ruidos cotidianos que los acompañaban desde el pasado.

Quizá por falta de tiempo de concentración, recordaba más el ruido que hacía la puerta de mosquitero que había en la casa de su abuela y que hacía un sonido muy particular, también recordó el ruido de la sierra de carpintero cuando su abuelo trabajaba en su taller. Tiempo después hizo un repaso de los paisajes, de los ruidos y de los olores y de las personas, dejadas atrás con cada migración y muchos recuerdos tuvieron explicaciones.

Para tratar de ayudar a la percepción de estas situaciones, vamos a transcribir un texto breve de una salteña, María Elena, que alguna vez, hace 40 años, llegó a Buenos Aires.

Tenía 18 años. Quería venir a Buenos Aires para tener un mejor futuro, poder trabajar, para ayudar a mis padres y conocer esa gran ciudad. En Salta vivía en San Carlos, Cafayate, a 300 km. de la ciudad (capital). Tenía el primario completo y el 1er. Año sin terminar, además tenía el título de corte y confección de la escuela de manualidades.

Viajé en tren. El viaje tardó dos días; salió un sábado a la 23 hrs. y llegó a Buenos Aires

el lunes a las 6 de la mañana. Apenas llegué me asusté de ver tanta gente y tránsito, además nadie me fue a esperar a Retiro y estuve a punto de volverme en el tren que salía a las 18 hrs, de regreso a Salta.

Apenas llegué fui a vivir a un hotel familiar, donde vivía un sobrino con su familia. Empecé a trabajar por horas en un taller de costura, para poder pagar el hotel; estuve así unos meses, hasta que la señora me ofreció que me quedara cama adentro, de paso le ayudaba con las cosas de la casa.

El primer tiempo fue lindo, pero triste a la vez, porque extrañaba a mis hermanos y a mis padres, pero saliendo a conocer los lugares de Buenos Aires los fines de semana me fue más fácil poderme independizar, pero siempre viviendo y trabajando en el mismo lugar.

Hasta que llegó febrero y pude ir a visitar mi Salta querida y todos los años en fecha de Carnaval.

Así fue mi vida.

Sugerencias:

- Conocer que es una migración.

- Analizar aspectos de la memoria, en relación con la ciudad o el barrio dejado.

- Leer el relato breve de María Elena. Y Opinar sobre sus sensaciones.

- Contestar las preguntas, al principio o al final de la lectura.

- Comprender el significado del traslado migratorio, en las personas.