Alemania devolverá 8.500 gitanos a Kosovo

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Alemania, al igual que Francia, evacuaría a población gitana ajena; pero no se aclaró que en vez de expulsión se trataba de un proceso acordado entre los ministros del Interior de Kosovo y la República Federal, para el retorno de 8.500 refugiados de la guerra, a razón de 2.500 por año.

Muchos de los miles de gitanos y zíngaros, que hoy viven en Alemania llegaron como inmigrantes para trabajar hace décadas y hoy son ciudadanos alemanes. Un número de 23.000 fueron acogidos como refugiados de las guerras de los Balcanes, de ellos unos 8.500 provenían de la región de Kosovo y podrían ser reenviados a su lugar de origen en los próximos años por un acuerdo firmado por las autoridades de Alemania y Kosovo.

“Alemania no está planificando una expulsión masiva”, asegura el ministro del Interior De Mazière, en comparación con lo ejecutado por el gobierno francés con el reciente desmantelamiento de campamentos. Berlín subraya que, a diferencia de los gitanos expulsados por Francia, los kosovares “no pertenecen a un país de la UE, lo que les impide moverse libremente por territorio comunitario”.

Tampoco su presencia es ilegal, se remarca, “ni viven en campamentos, pues poseen el estatus de refugiado” y dependen de las instituciones sociales alemanas. Pero pese a la legalidad del acuerdo germano-kosovar, las repatriaciones están siendo criticadas por los gobiernos regionales de Berlín y Renania del Norte-Westfalia, cuyas autoridades de política interior insisten en que los expulsados no son bienvenidos en el nuevo país, Kosovo, donde en el pasado fueron perseguidos.

Su situación es difícil en Alemania, “el estatus de refugiado apenas tolera su presencia”, dice en Berlín la investigadora del Centro para Investigaciones Antisemitas, Brigitte Mihok, “no pueden buscar trabajo ni estudiar y prepararse”, lo que les impone de hecho y de derecho una “estigmatización”, que se une a la ya típica discriminación laboral y escolar.

Durante la represión y el violento conflicto de los años 90, las poblaciones de gitanos, zíngaros y egipcianos -así como las minorías turcas, gorani y bosníaca- quedaron atrapados en medio de la guerra entre la comunidad albanesa y la poderosa serbia. Estas poblaciones fueron frecuentemente utilizadas y reprimidas, indistintamente, por uno y otro bando.

Atendiendo “a las convenciones de Ginebra”, advierte en Budapest el director del Centro Europeo de Derechos de los Romaníes (ERRC), Robert Kushen, estos pueblos “no pueden ser reenviados”. También Unicef critica que la decisión del gobierno alemán “no considera el bien de los niños, que constituyen la mitad de los refugiados”. Y como en Kosovo “hoy siguen siendo rechazados por todos, la situación de seguridad sigue siendo problemática”.

Ramiro Villapadiema www.elmundo.es (Fragmento) Berlín- 23-9-2010

Sugerencias

-Indicar en que circunstancias llegaron los inmigrantes a Alemania hace décadas.

-Señalar las diferencias actuales de esos inmigrantes en el país europeo.

-Citar las diferencias entres las políticas alemana y francesa, en éste sentido.

-Explicar el punto de vista de instituciones como la ERRC y UNICEF.

-Aludir al término “estigmatización” utilizado en el texto.

-Ubicar en un mapa europeo el nuevo país de Kosovo y buscar información ampliatoria.