Los primeros grupos de cazadores
Durante miles de años, en el largo período conocido como Paleolítico, los grupos de homínidos convivían en los ecosistemas africanos de selvas y bosques, seguramente más abundantes que en actualidad. En algún momento, posiblemente por el aumento de la población y por la disminución de los alimentos, algunos grupos abandonaron esos biomas para dirigirse a otro hábitat.
En el nuevo ecosistema de la sabana, los grupos de recolectores continuaron con las formas de alimentación basadas exclusivamente en hierbas y frutos. La dieta alimentaria se fue ampliando con la incorporación de carne de restos de animales muertos por otros depredadores. En este período, los grupos no requerían de una gran organización social.
La siguiente etapa de cazadores comenzó con la captura de pequeños animales como venados, a los que perseguían organizados en grupos para desbarrancarlos sin utilizar ningún tipo de armas. Una vez en poder del animal muerto, utilizaban pequeñas herramientas “fabricadas” en piedra tallada a golpes; raederas y raspadores llamaron los científicos a las herramientas con las que cuereaban y cortaban a los animales muertos.
Aunque la alimentación continuó siendo mayoritariamente vegetariana (80%) los hombres del Paleolítico comenzaron a adoptar formas de grupos más organizados. Es probable que los cazadores aumentaran sus actividades; localizar animales, fabricar armas y herramientas, perseguir y, capturarlos, todo “coordinado” por un jefe. Esa organización permitió la captura de animales más grandes y poderosos, la utilización de grandes cueros para fabricar prendas y toldos y la posibilidad de iniciar migraciones a otros lugares.
Sugerencias:
- Conocer las diferencias entre los biomas conocidos como “selva”, “bosque” y “sabana”.
- Analizar y comparar las formas culturales durante el Paleolítico.
- Reconocer las causas de los cambios alimentarios.
- Comprender la importancia de la organización grupal en los cazadores






